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Ubicación de La despedida de soltero de Mukar (Mina del Martillo Férreo)

Historia ocultaMina del Martillo Férreo

Pista

En un bar del Gran Castillo, las cosas estaban llegando a su fin en la despedida de soltero de Mukar. Un umar habló a Mukar mientras golpeaba su vaso. «¡Por un crío al que aún tiene que crecerle la barba y se va a casar ya! ¡El tiempo pasa volando!». Kuhuntar, el mejor amigo de Mukar, asintió efusivamente como confirmación. «¡No es demasiado tarde para que te lo replantees! ¡Una vez te cases, será como un pantano del que no podrás salir!». «¡Peña! ¡Dejad de atosigar al novio! ¡Hoy es un día especial!». «Solo se lo comento... como alguien mayor que él. No te pongas así». «Por cierto, ¿la novia y tú no erais enemigos mortales? ¿Cómo es que os vais a casar? ¡Parece que tienes alguna habilidad!». El futuro novio se mesó la barba, pensativo, y dijo: «¿Os gustaría oír la historia?». «Va a soltar tonterías. Yo lo vi todo. ¡Escuchadme! Creo que la primera vez quedaron aquí, ¿no?». Kuhuntar interrumpió a Mukar y continuó su historia.

Historia

El día después de la despedida de soltero, Mukar estaba delante de la entrada a la plaza de la aldea con un conjunto tradicional puesto y golpeándose la cara para despejarse. Empezó a sonar música alegre y la ceremonia dio comienzo. La novia apareció y los umar se pusieron a silbar y a animar. Era el doble de alta que Mukar y tenía la piel de un blanco pálido. Hacían una pareja de lo más peculiar. Los invitados del novio eran todos umar y los de la novia, silinos. Mukar le puso un pequeño pero precioso anillo, mucho más digno de alguien de su belleza que el de compromiso. La novia exhibió una radiante sonrisa. Los invitados empezaron a gritar «¡Que se besen! ¡Que se besen!», y la novia se arrodilló y besó a Mukar. Mukar prometió que se afeitaría toda la barba si ella se lo pedía, pero la gente dudaba que eso fuera así. No obstante, la novia nunca tuvo la menor duda de que Mukar la querría por el resto de su vida.

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