Ubicación de La nana de Tarsila (Lago de la Eternidad)
Pista
«¡Maldita sea! ¡Ahora no me queda otra opción que arrojarme al lago!», dijo con las manos en la cara un apostador que había perdido todo su dinero de la noche a la mañana. Otro apostador lo vio y soltó una risita. «Por cierto, ¿os habéis enterado? Hay gente que al pasar junto al lago de la Eternidad ha oído una extraña voz que cantaba». «¿Una voz que canta? Venga ya, eso son solo chorradas». «Que no. ¡Que lo han oído docenas de personas! Dicen que era cerca del campamento de explotación forestal...».
Historia
La charla de los apostadores continuó hasta que amaneció. «¡Si oyes una melodía extraña cerca del lago de la Eternidad, no te duermas!». «¿Qué pasa si lo hago?». «Te convertirás en el recipiente que lleva el bebé de Tarsila. Un cadáver que no se descompone del que nacerá una adorable araña blanca».
Lago de la Eternidad